¿Quién fue su autor?
En diferentes estrofas del Libro de buen amor, aparecen los breves datos
biográficos que se poseen sobre el personaje. En ellas nos declara
su nombre y profesión «...por end yo Juan Ruiz, // Acipreste
de Fita...» (19bc), «Yo Juan Ruiz, el sobredicho acipreste de
Hita» (1575a); también nos manifiesta el lugar en que nació:
«Fija, mucho vos saluda uno que es de Alcalá» (1510a),
lo cual hace suponer que fuera de Alcalá de Henares, pues toda su
vida se desarrola en torno a esta ciudad; de la posible estancia en la cárcel
nos deja dicho: «de aqueste dolor que siento // en presión
sin merecer» (1674). El título de Libro de buen amor, definido
por el filólogo Ramón Menéndez Pidal, quiere hacer
referencia a la distinción hecha por el autor entre buen amor (el
amor a Dios) y loco amor (el amor carnal). El autor, sin embargo, parece perseguir fundamentalmente el segundo.
¿Cuándo se escribió?
No nos ha llegado el original de El Libro de buen amor. Solamente se
conservan tres manuscritos medievales. Son estos:
- Gayoso (G): Corresponde a la primera versión del Libro de buen amor y parece representar el estado lingüístico más próximo al original de Juan Ruiz.
- Toledo (T): Copia muy imperfecta del original. Le faltan muchas estrofas al principio y en el medio.
- Salamanca (S): Es el manuscrito más amplio de los tres y corresponde a la segunda versión del Libro de buen amor. Este manuscrito incorpora varios añadidos que no aparecen en G ni en T: oración inicial, prólogo en prosa, cantiga de "Loores de Santa María",señalando la fecha de 1343 (estrofa 1634) como el año de composición.
- Además de estos tres manuscritos se conservan una serie de fragmentos del Libro de buen amor.
El Ms. T refiere como fecha de composición de la obra el año
1330, mientras que el Ms. S da el año 1343. Estos datos, y las divergencias
entre los textos, han hecho pensar a muchos críticos que el texto
es resultado de dos redacciones distintas, realizadas por el mismo autor
en dos momentos de su vida; la primera redacción, representada por
G y T, sería la terminada en 1330, según señala el
propio texto; y más tarde, en 1343, el autor refundiría la
primera redacción, añadiendo las partes que son exclusivas
de S. Aunque esta última parte bien pudiera haber sido añadida
por los copistas sucesivos del famoso libro.
¿Cual es su estilo?
Desde el punto de vista métrico, el verso más usado es
la cuaderna vía, propia del mester de clerecía, aunque el
arcipreste cambia frecuentemente el ritmo de las cuartetas, haciéndolas
de dieciséis sílabas, en lugar de las tradicionales catorce.
El arcipreste también incluye una diversidad de estrofas, de versos
cortos y largos, que dan variedad y agilidad métrica al libro.
Juan Ruiz utilizó para la composición de su obra un elevado
número de fuentes, incluyendo, entre otras: la Biblia, tratados eclesiásticos,
obras clásicas latinas (Ovidio), poesías medievales, fábulas
y ejemplos de origen árabe, y canciones y poemas populares.
¿Cual es su estructura?
En el Libro de buen amor se nos ofrece una sucesión de episodios
interrelacionados y bastante bien organizados. A través de la técnica
autobiográfica, el autor participa directamente en él, unas
veces como actor y otras como espectador de los diferentes poemas. El arcipreste
dispone todos los elementos según una línea contínua,
que es la referida a su vida amorosa, en episodios sucesivos, y de vez en
cuando hace un breve desvío para introducir una fábula u otro
episodio que por sí mismo forma un cuadro independiente.
Las diferentes partes que componen el Libro de buen amor están
perfectamente engarzadas en la línea general del mismo. Para atar
todos los cabos y dar una sensación de unidad, Juan Ruiz utiliza
diferentes procedimientos. Cuando introduce cualquier fábula o ejemplo
establece una comparación previa entre los personajes de la historia
y los del cuento, y al final suele repetir la comparación o añade
algunas palabras que llevan al lector a la parte autobiográfica.
En otras ocasiones lo que hace es plantear una tesis general, que ilustra
con un cuento y al final se aplica a sí mismo la tesis. En los episodios
contados en tercera persona «don Carnal y doña Cuaresma»
el autor se hace presente y dialoga con los personajes. Las composiciones
líricas intercaladas suelen hacer alusión directa a momentos
de la historia, o bien son continuación de la narración.