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Así
lo han entendido sus vecinos, y en la portada del Ayuntamiento luce una
lápida que dice:
"Al celebrado poeta y primer montañero Juan Ruiz Arcipreste de Hita, que por su paso por estas serranías guadarrameñas inmortalizó esta histórica villa de Manzanares el Real".
En Manzanares el visitante no debe dejar de visitar su interesante iglesia parroquial, en cuyo atrio lucen algunas estelas funerarias medievales.
Pero sobre todo el caserío destaca el castillo de los Mendoza. Hermoso ejemplar de arquitectura civil ya renacentista, pues fue construido a finales del siglo XV por el arquitecto borgoñón Juan Guas, a encargo del primer duque del Infantado, don Diego Hurtado de Mendoza. En este lugar vivieron muchas generaciones de esta gran familia de la nobleza castellana, incluido el Cardenal Mendoza, que en él encontró su nido de amor.
La figura y el contenido de este castillo es impresionante. Sobre un altozano, los dos niveles de murallas concentran el cuerpo principal, rematado en sus esquinas por airosas torres almenadas, y algunas galerías muy decoradas con elementos flamígeros y renacentistas. Su interior es visitable a diario, celebrándose numerosos espectáculos que organiza la Comunidad de Madrid, administradora del edificio.
En el término de Manzanres se extiende por la mayor parte el Parque Regional de la Cuenca Alta del río Manzanares. Es lugar donde se citan miles de excursionistas, alpinistas y amantes de la Naturaleza, y en él destaca la zona denominada " La Pedriza del Manzanares, una zona de grandes peñas graníticas, con pinares silvestres, robledales y encinas. Zona rica en líquenes, enebros, y muchas setas en el otoño, entre las que destaca el níscalo, por su tamaño y cantidad.
El viajero seguirá luego junto al curso del Manzanares, pasando por Soto el Real y Guadalix, y viendo las aguas límpidas del embalse de El Vellón, sobre las que se alzan ruinosos los restos de la ermita de la Virgen del Espinar, ante la que también oró el Arcipreste y a la que dedicó algunos versos.
Su Camino sigue hacia levante, rumbo a Torrelaguna otra vez, y bajando junto al Jarama, llegando a cruzarle por el gran puente romano de Talamanca, nuestra próxima etapa.
Fiestas
Es muy antigua la Romería a la Peña Sacra,
que se celebra el primer lunes después de Pentecostés,
y que consiste en un acomida campestre. Las fiestas patronales se celebran
a primeros de agosto, y en ellas lo más típico es la "cena del toro", cocinando uno de los animales muertos en la corrida de la tarde, siendo repartido en caldereta entre todos los asistentes, vecinos y visitantes. El 14 de septiembre se celebra también la fiesta y
romería en honor del Santísimo Cristo de la Nave, patrón de la villa.
Información y Turismo
Se facilita en el Ayuntamiento, Telf. (91) 853 00 09
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