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Arcipreste de Hita

 

EL LIBRO







 

RIMAS

Rimas casi perfectas en un esquema de estrofas en cuaderna vía

Camino hacia Hita

POEMAS

 

  • LAS RANAS QUE DEMANDAN UN REY
  • COMPAÑIA CON LAS HEMBRAS
  • LA PELEA QUE TUVO EL ARCIPRESTE CON DON AMOR
  • GOZOS DE SANTA MARIA
  • LA SIERRA Y DE LO QUE LE ACONTECIO CON LAS SERRANAS
  • LAS CUALIDADES QUE TIENEN LAS MUJERES PEQUEÑAS
  • EJEMPLO DEL RATON DE MONFERRADO
    Y DEL RATON DE GUADALAJARA

  •  

     

     

     

    LAS RANAS QUE DEMANDAN UN REY


    Las ranas en un lago cantaban et jugaban,
    cosa non las nucía, bien solteras andaban,
    creyeron al diablo que de mal se pagaban,
    pidieron Rey a Don Júpiter, mucho gelo rogaban.
     
    Envióles Don Júpiter una viga de lagar,
    la mayor quel pudo, cayó en ese lugar:
    el grand golpe del fuste fizo las ranas callar,
    mas vieron que no era Rey para las castigar.
     
    Suben sobre la viga cuantas podían subir,
    digeron: non es este Rey para lo nos servir:
    pidieron Rey a Don Júpiter como lo solían pedir,
    Don Júpiter con saña hóbolas de oír.
     
    Envióles por su Rey cigueña mansillera,
    cercaba todo el lago, ansí fas la ribera,
    andando pico abierta como era venternera
    de dos en dos las ranas comía bien ligera.
     
    Querellando a Don Júpiter, dieron voces las ranas:
    señor, señor, acórrenos, tú que matas et sanas,
    el Rey que tú nos diste por nuestras voces vanas
    danos muy malas tardes et peores mañanas.
     
    Su vientre nos sotierra, su pico nos estraga,
    de dos en dos nos come, nos abarca et nos traga:
    señor, tú nos defiende, señor, tú ya nos paga,
    danos la tu ayuda, tira de nos tu plaga.
     
    Respondióles Don Júpiter: tened lo que pedistes
    el Rey tan demandado por cuantas voces distes:
    vengué vuestra locura, ca en poco tuvistes
    ser libres et sin premia: reñid, pues lo quisistes.
     
    Quien tiene lo quel' cumple, con ello sea pagado,
    quien puede ser suyo, non sea enagenado,
    el que non toviere premia non quiera ser premiado,
    libertad e soltura non es por oro comprado.

     


     

    AQUI HABLA DE COMO, SEGUN LA NATURALEZA,
    LOS HOMBRES Y LOS OTROS ANIMALES
    QUIEREN TENER COMPAÑIA CON LAS HEMBRAS


    71. Como dice Aristóteles -y es cosa verdadera-,
    el hombre por dos cosas trabaja: la primera,
    por tener mantenencia; y la otra cosa era
    por poderse juntar con hembra placentera.
     
    72. Si lo dijese yo, podríaseme culpar;
    dícelo gran filósofo, no se me ha de acusar;
    de lo que dice el sabio no debemos dudar,
    pues por obra se prueba el sabio y aun su hablar.
     
    73. Si verdad dice el sabio claramente se prueba:
    hombres, aves y bestias, todo animal de cueva,
    quieren, según natura, compaña siempre nueva,
    y mucho más el hombre que nada que se mueva.
     
    74. Mucho más digo el hombre que cualquier criatura;
    todas en tiempo cierto se juntan, por natura;
    el hombre en todo tiempo, sin seso y sin mesura,
    siempre que puede, quiere hacer esta locura.
     
    75. El fuego siempre quiere estar en la ceniza,
    porque más arde siempre cuanto más se le atiza;
    el hombre cuando peca bien ve que se desliza,
    mas del mal no se parte, por natura entra en liza.
     
    76. Y yo, porque soy hombre, como otro, pecador,
    tuve de las mujeres, a veces, gran amor;
    probar hombre las cosas no es portarse peor:
    saber el bien y el mal, y escoger lo mejor.

     


     

    AQUI HABLA DE LA PELEA QUE TUVO
    EL ARCIPRESTE CON DON AMOR


    388. Con la pereza traes estos dolores tantos,
    muchos otros pecados, antojos y aun espantos;
    nunca te pagas de hombres castos, dignos y santos.
    A los tuyos das obras de males y quebrantos.
     
    389. El hombre es por tus obras mentiroso y perjuro,
    por cumplir tu deseo hácesle hereje duro;
    está por tus lisonjas el necio más seguro
    que por la fe de Dios: vete, ¡yo te conjuro!
     
    390. Yo no te quiero, Amor, ni al suspiro, tu hijo,
    hácesme andar en balde, dícesme: «dijo, dijo!»;
    y tanto más me aquejas cuanto yo más aguijo;
    no vale tu soberbia un vil grano de mijo.
     
    391. No tienes miedo alguno de rey ni de reína,
    vas allá donde gustas cada día; y aína
    huésped eres de muchos, sin morada continua;
    andas igual que el fuego de vecina en vecina.
     
    392. Con tus muchas promesas provocas muchas riñas,
    al cabo son muy pocos los que tú bien aliñas;
    no te faltan lisonjas, cual hojas a las viñas,
    más necios traes locos que hay piñones en piñas.

     


    GOZOS DE SANTA MARIA


    20 ¡Oh María!
    luz del día,
    tú me guía
    toda vía.
     
    21. Dame gracia y bendición;
    de Jesús consolación;
    que pueda, con devoción,
    cantar sobre tu alegría.
     
    22. El primer gozo se lea:
    en ciudad de Galilea
    -Nazaret creo que sea-
    tuviste mensajería
     
    23. del ángel que hasta ti vino,
    Gabriel, muy santo y muy digno;
    trajo mensaje divino,
    díjote: «Ave María! »

     


     

    AQUI TRATA DEL VIAJE DEL ARCIPRESTE A LA SIERRA
    Y DE LO QUE LE ACONTECIO CON LAS SERRANAS


    950. Probar todas las cosas el Apóstol nos manda;
    fui yo a probar la sierra, hice loca demanda,
    perdí luego la mula y no encontraba vianda;
    quien más que pan de trigo busca, sin juicio anda.
     
    951. El mes era de marzo, día de San Meder;
    por puerto de Lozoya fui el camino a emprender;
    de la nieve y granizo no me pude esconder:
    quien busca y no ha perdido, todo debe perder.
     
    952. En este puerto vime en gran alarma ingrata,
    encontré una vaquera muy cerca de una mata;
    preguntéle quién era, respondióme: «¡La Chata!
    Yo soy la Chata recia, la que a los hombres ata;
     
    953. yo guardo aquí el portazgo y yo el peaje cojo;
    al que de grado paga nunca le causo enojo;
    al que pagar no quiere, muy presta, le despojo;
    paga, si no verás cómo trillan rastrojo.»

     


     

    AQUI HABLA DE LAS CUALIDADES
    QUE TIENEN LAS MUJERES PEQUEÑAS


    1606. Quiero abreviar, señores, mi larga exposición
    porque siempre gusté de pequeño sermón,
    y de dueña pequeña y de breve razón,
    pues lo poco y bien dicho queda en el corazón.
     
    1607. Del que habla mucho, ríen; quien mucho ríe es loco.
    Hay en la dueña chica amor grande y no poco.
    Cambié grandes por chicas, pues por éstas me aloco.
    ¡Ninguna sufre el cambio, pues obran con descoco!
     
    1608. De hablar bien de las chicas el Amor me hizo ruego,
    que alabe sus noblezas: voy a decirlas luego:
    Una cosa os diré que la tendréis por juego:
    son frías como nieve, pero arden más que el fuego;
     
    1609. aunque frías por fuera, son en amor ardientes;
    en la cama, placer, retozo, sonrientes;
    en casa, sosegadas, cuerdas y complacientes;
    mucho más hallaréis, si en ello paráis mientes.
     
    1610. En pequeño jacinto yace gran resplandor,
    en un poco de azúcar yace mucho dulzor;
    en la dueña pequeña yace muy gran amor:
    pocas palabras bastan al buen entendedor.
     
    1611. Es muy pequeño el grano de la buena pimienta,
    pero más que la nuez nos conforta y calienta;
    así mujer pequeña, que todo amor consienta,
    no hay un placer del mundo que en ella no se sienta.
     
    1612. Como en pequeña rosa hay hermoso color,
    y en un poco de oro gran precio y gran valor,
    como en bálsamo poco yace muy buen olor,
    así en la dueña chica yace muy gran sabor;
     
    1613. como el rubí pequeño tiene mucha bondad,
    color, precio y valor, nobleza y claridad,
    así dueña pequeña tiene mucha beldad,
    hermosura y donaire, amor y lealtad,
     
    1614. Es chica la calandria y chico el ruiseñor,
    pero más dulce cantan que otra ave mayor;
    la mujer que es pequeña, por eso no es peor:
    en amor es más dulce que azúcar y que flor;
     
    1615. son aves pequeñuelas papagayo y oriol,
    pero cualquiera de ellas es dulce gritador,
    graciosa y muy hermosa, preciado cantador;
    pues igual es la dueña pequeña en el amor.
     
    1616. No admite la mujer chica comparación:
    terrenal paraíso y gran consolación,
    alegría y solaz, placer y bendición:
    mejor es en la prueba que en la salutación.
     
    1617. Siempre quise a la chica más que a grande o mayor,
    pues no es insensatez ser del mal huidor.
    Del mal, tomar lo menos: dícelo el subidor:
    ¡por ello de mujeres la menor es mejor!

     


     

    EJEMPLO DEL RATON DE MONFERRADO
    Y DEL RATON DE GUADALAJARA


    1370. Mur de Guadalajara un lunes madrugaba;
    marchóse a Monferrado: en el mercado andaba;
    un ratón muy barbudo le recibió en su cava:
    convidóle a comer, ofreciéndole un haba;
     
    1371. están en mesa pobre, buen gesto y buena cara;
    hay muy poca comida, buena acogida y clara,
    a los pobres manjares la amistad los repara.
    Se quedó muy contento el de Guadalajara.
     
    1372. Hecha ya la comida, el manjar acabado,
    convidó el de la villa al mur de Monferrado
    a que aceptase el martes ir a ver su mercado,
    y, en agradecimiento, fuese su convidado.
     
    1373. Fue con él a su casa y diole mucho queso,
    mucho tocino fresco, pues no estaba salpreso,
    enjundias, pan cocido sin racionar su peso;
    el ratón aldeano fue contento con eso;
     
    1374. manteles de buen lienzo, una blanca talega
    toda llena de harina: allí el ratón se pega;
    en honras y regalos al buen ratón anega;
    alegría y buen rostro con aquesto se allega.
     
    1375. Hay en la rica mesa mucha buena vianda,
    un manjar mejor que otro a menudo allí anda,
    y, además, buena cara, cual ser huésped demanda:
    agasajo y comida a los hombres ablanda.
     
    1376. Mientras comen y gozan, en medio del yantar,
    la puerta del palacio comenzó a resonar:
    la abría su señora que estaba ya al entrar;
    los ratones, por miedo, huyen a más andar;
     
    1377. el de Guadalajara escondiese en su horado,
    pero el otro ratón está desorientado,
    pues no sabe un lugar para estar amparado:
    se quedó a la pared, en lo oscuro, arrimado.
     
    1378. Cerrada ya la puerta y pasado el temor,
    estaba el aldeano con sudor y temor;
    le apaciguaba el otro, dijo: «Amigo, señor,
    alégrate ya y come lo que creas mejor;
     
    1379. este manjar es dulce, sabe como la miel.»
    Respondió el aldeano: «Veneno se halla en él;
    al que teme la puerta el panal sabe a hiel;
    para ti sólo es dulce, tú solo come de él;
     
    1380. para el hombre con miedo no es dulce ni una cosa,
    y no hay voluntad clara con vista temerosa;
    con miedo de la muerte la miel no está sabrosa:
    cualquier cosa es amarga en vida peligrosa;
     
    1381. prefiero roer habas muy seguro y en paz
    que comer mil manjares molesto y sin solaz;
    las comidas mejores, con miedo, son agraz
    y todo es amargura donde hay miedo, rapaz;
     
    1382. por tanto detenerme aquí, casi me mato
    del miedo que he tenido; y cuando bien lo cato,
    mientras estaba solo, de haber venido el gato
    me hubiese allí alcanzado, pasando yo mal rato;
     
    1383. tú tienes casa grande, mas ¡hay mucha compaña!;
    comes buenas comidas y ¡esto es lo que te engaña!
    mejor es mi pobreza en segura cabaña,
    porque mal pisa el hombre y el gato mal araña.
     
    1384. Con una paz segura es rica la pobreza;
    para el rico que teme es pobre la riqueza:
    siempre tiene recelo y, por miedo, tristeza;
    la pobreza con gozo es segura nobleza.
     
    1385. Más valen en convento las sardinas saladas
    y hacer a Dios servicio con monjas veneradas
    que perder la mi alma con perdices asadas
    y quedar bien burlada como otras deshonradas».

     


     

    Estrofa:
    Cuaderna vía
    (cuatro versos alejandrinos monorrimos)

    Sílabas:
    Nomalmente cada verso consta de dos hemistiquios
    de siete sílabas, pero hay bastante variedad.

    Rima:
    Esquema perfecto de rima
    AAAA, BBBB, CCCC, etc...


    * Fotografía de Tomás Gómez

     



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