Aquí habla de las cualidades que tienen…
AQUI HABLA DE LAS CUALIDADES
QUE TIENEN LAS MUJERES PEQUEÑAS
1606. Quiero abreviar, señores, mi larga exposición
porque siempre gusté de pequeño sermón,
y de dueña pequeña y de breve razón,
pues lo poco y bien dicho queda en el corazón.
1607. Del que habla mucho, ríen; quien mucho ríe es loco.
Hay en la dueña chica amor grande y no poco.
Cambié grandes por chicas, pues por éstas me aloco.
¡Ninguna sufre el cambio, pues obran con descoco!
1608. De hablar bien de las chicas el Amor me hizo ruego,
que alabe sus noblezas: voy a decirlas luego:
Una cosa os diré que la tendréis por juego:
son frías como nieve, pero arden más que el fuego;
1609. aunque frías por fuera, son en amor ardientes;
en la cama, placer, retozo, sonrientes;
en casa, sosegadas, cuerdas y complacientes;
mucho más hallaréis, si en ello paráis mientes.
1610. En pequeño jacinto yace gran resplandor,
en un poco de azúcar yace mucho dulzor;
en la dueña pequeña yace muy gran amor:
pocas palabras bastan al buen entendedor.
1611. Es muy pequeño el grano de la buena pimienta,
pero más que la nuez nos conforta y calienta;
así mujer pequeña, que todo amor consienta,
no hay un placer del mundo que en ella no se sienta.
1612. Como en pequeña rosa hay hermoso color,
y en un poco de oro gran precio y gran valor,
como en bálsamo poco yace muy buen olor,
así en la dueña chica yace muy gran sabor;
1613. como el rubí pequeño tiene mucha bondad,
color, precio y valor, nobleza y claridad,
así dueña pequeña tiene mucha beldad,
hermosura y donaire, amor y lealtad,
1614. Es chica la calandria y chico el ruiseñor,
pero más dulce cantan que otra ave mayor;
la mujer que es pequeña, por eso no es peor:
en amor es más dulce que azúcar y que flor;
1615. son aves pequeñuelas papagayo y oriol,
pero cualquiera de ellas es dulce gritador,
graciosa y muy hermosa, preciado cantador;
pues igual es la dueña pequeña en el amor.
1616. No admite la mujer chica comparación:
terrenal paraíso y gran consolación,
alegría y solaz, placer y bendición:
mejor es en la prueba que en la salutación.
1617. Siempre quise a la chica más que a grande o mayor,
pues no es insensatez ser del mal huidor.
Del mal, tomar lo menos: dícelo el subidor:
¡por ello de mujeres la menor es mejor!
